Bolivia plantea cooperación regional contra el crimen organizado en cumbre de seguridad en Estados Unidos

El ministro de Defensa de Bolivia, Marcelo Salinas, participó este jueves en la Conferencia Anticartel de las Américas, realizada en Florida, donde propuso que el país se consolide como un “eje de estabilidad en el corazón de Sudamérica” frente al avance del crimen organizado transnacional.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, y reunió a representantes de 17 países del hemisferio occidental, quienes analizaron estrategias conjuntas para fortalecer la seguridad regional.
Durante su intervención, Salinas expuso la visión boliviana sobre la lucha contra el crimen organizado y destacó la necesidad de mayor cooperación internacional para fortalecer las capacidades del país en materia de control y seguridad.
“Bolivia está lista para asumir su rol como eje de estabilidad en el corazón de Sudamérica, protegiendo nuestros recursos estratégicos y garantizando que la ley y la soberanía prevalezcan sobre el caos criminal”, afirmó la autoridad.
El ministro explicó que, debido a su ubicación geográfica —donde confluyen los Andes y la Amazonía—, Bolivia puede convertirse en un centro logístico del crimen para la distribución de insumos y sustancias ilegales o, por el contrario, en un hub soberano de seguridad e información para el hemisferio.
En ese marco, indicó que el país trabaja con inversión propia en el desarrollo de un sistema de vigilancia integral que incluye datos satelitales, drones y radares militares, con el objetivo de reforzar el control de fronteras y vigilar las llamadas “zonas grises” que suelen ser aprovechadas por organizaciones criminales.
En la conferencia también se firmó una declaración conjunta, mediante la cual los países participantes acordaron expandir la cooperación en seguridad regional, bajo la consigna de “paz a través de la fuerza”.
Durante el evento, Hegseth recordó además la Doctrina Monroe, señalando que el hemisferio occidental debería mantenerse libre de nuevos intentos de colonización por parte de potencias externas. Según el funcionario estadounidense, cualquier interferencia de esas naciones sería considerada un acto hostil contra Estados Unidos.
“Queremos fronteras y territorios soberanos que sean seguros; acceso sin restricciones a territorios y comercio clave para que nuestras naciones puedan industrializarse; y evitar que potencias externas amenacen nuestra paz e independencia en nuestro vecindario compartido”, afirmó.
Asimismo, el secretario de Guerra indicó que Estados Unidos está preparado para enfrentar las amenazas del crimen organizado, incluso de manera unilateral si fuera necesario, aunque subrayó que la prioridad es actuar en coordinación con los países de la región.
